Características:
Enfriante instantáneo para detectar fallas térmicas en componentes electrónicos.
Permite identificar fallas producidas por aumentos anormales de temperatura o falta de temperatura durante la estabilización del circuito.
Tubo de extensión para realizar aplicaciones puntuales.
Permite evaluar el comportamiento de circuitos en condiciones extremas de frío.
Apto para semiconductores, circuitos integrados, módulos rectificadores, resistores, transformadores y capacitores.
Debe utilizarse con el equipo encendido para detectar fallas.
Aplicaciones recomendadas:
Detección de fallas por temperatura.
Enfriamiento instantáneo de áreas reducidas.
Microprocesadores y circuitos integrados amplificadores.
Circuitos integrados y fuentes switching.
Transistores de señal y de potencia.
Puentes rectificadores, tiristores y triacs.
Resistores, transformadores y capacitores.
Pruebas de equipos a bajas temperaturas.
Localización de soldaduras deficientes.
Modo de uso:
Con el equipo en funcionamiento, vaporizar durante unos segundos sobre la placa o componente.
Aplicar desde una distancia aproximada de 10 cm sobre la zona donde se presume que está la falla.
Comprobar si la falla reaparece después de un tiempo.
Una vez delimitada la zona, volver a vaporizar a menor distancia sobre cada elemento para localizar específicamente el componente defectuoso.
Utilizar el tubo de extensión para aplicaciones puntuales.
Presentación:
Aerosol de 400 cc / 160 g.
Precauciones:
Evitar vaporizar sobre la piel o los ojos, ya que puede producir quemaduras.
En caso de contacto, lavar la zona afectada con agua tibia y consultar a un médico.
No exponer al sol ni a temperaturas superiores a 50 °C.
Utilizar en lugares con buena ventilación.
No vaporizar sobre llamas ni superficies muy calientes.
Mantener fuera del alcance de los niños.
No arrojar el envase al fuego, incluso estando vacío.
No perforar ni rellenar.
No inflamable.